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Después de 10 años en eventos…esto es lo que aprendí de las fiestas:

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    Pareciera fácil…se vende como un “trabajo lleno de glamour” que en realidad lejos está de serlo. Después de 10 años de pertenecer a la industria de las bodas y los eventos, te puedo decir que de las fiestas aprendí:

  • El pastel nunca se pide para el 100% de los invitados.
  • No hay “tomador” más fiel que aquel al que le gusta el “Bacacho” (así le decimos en México al Bacardi Blanco)
  • Reconoces a la enemiga descarada de la novia cuando va vestida de blanco el día de la boda.
  • El peor enemigo de las mujeres somos nosotras mismas. Basta con observar a las damas cuidadosamente y ver como miran a la novia el día de la boda.
  • Que como planner o proveedor de bodas debes de estar preparado y dispuesto a resolver tus propios problemas, porque nadie más lo hará por ti.
  • Las damas de honor rara vez cumplirán con su función principal.
  • Siempre hay una dama que envidia con todo su ser a la novia, aunque lo sepa disimular bien.
  • El momento más emotivo es el de la novia bailando con su papá con un sabor a: “Gracias, te voy a extrañar siempre”.
  • Todos, aunque coman Maruchan en la oficina, el día de la boda prueban el menú como si fueran “gourmands”.
  • En cualquier fiesta se refleja la cultura, educación y otros valores de la gente.
  • Todavía hay buenos amigos que cuidan al borracho.
  • Por alguna extraña razón creemos que la coordinadora del evento va a ser una fuente de poder para cargar tu celular.
  • La hermana de la novia en algún momento se sentirá opacada.
  • Hay que cuidar a la mamá de la novia como si fuera la misma novia.
  • Reconoces a un “naco” cuando llega a la boda sin ser invitado y todavia se indigna por no estar en la lista.
  • El peor cliente son los papás en las graduaciones.
  • Muchos dirán incesantemente que no necesitas un planner hasta que el día del evento pasa algo que sólo él/ella logra solucionar.
  • Si somos honestos y no tenemos prejuicios, podemos decir que las bodas igualitarias, son más emotivas que las bodas hetero.
  • Si algo se pierde, al primero que se culpará es al mesero. Aún compartiendo el mismo espacio con otras 100, 200 o 300 personas que tampoco conoces.
  • Que lo que más pesa en la industria de las bodas y los eventos es el “ego”.
  • Que si tienes 150 invitados, por lo menos 50 padecerán del “síndrome fotógrafo frustrado”.

Tengo experiencias increíbles que he vivido a lo largo de mi vida profesional, unas muy buenas otras muy malas y me encantará compartirlas todas contigo, si quieres saber un poco más envía un correo a:

chispaycorazon@gmail.com

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chispa & corazón (2)

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